SALUD MENTAL

Más allá del juego: el psiquiatra Leonardo Hess puso el foco en la adicción digital silenciosa

En u paso por el programa "Un Buen Día" por CDG24 Radio, el médico psiquiatra Leonardo Hess analizó el impacto de la digitalización en el juego y la salud mental, especialmente tras el inicio del mundial y como las casas de apuestas y aplicaciones que no son del rubro aumentaron la interacción con las predicciones de los partidos.

Hess comenzó señalando que se promocionan activamente casas de apuestas y aplicaciones que no se dedican especificamente a las apuestas en contextos de alta exposición como el mundial. El especialista hizo hincapié en que «nada es gratis» en el entorno digital. Al referirse a juegos aparentemente inofensivos como el «prode» de Mercado Pago, explicó que el costo real son los datos, los «me gusta» y el tráfico generado, que luego es procesado por inteligencia artificial para refuncionalizar el consumo.

Hess describió cómo estas aplicaciones están diseñadas para generar expectativa y ansiedad. Relató que incluso personas que no siguen el fútbol terminan revisando sus teléfonos varias veces al día para ver resultados, impulsadas por la dopamina y la incertidumbre.

A diferencia de otras áreas de la medicina donde un valor numérico (como la presión arterial) determina una patología, el psiquiatra explicó que en salud mental los diagnósticos son un «constructo social» basado en el funcionamiento de la persona y cambios en su comportamiento, rendimiento laboral o familiar.

Ante la dificultad de un control legislativo eficaz sobre los algoritmos, Hess subrayó la importancia de la autorregulación familiar.

Entre sus recomendaciones principales destacan:

  • Uso de limitadores de tiempo: Utilizar las herramientas nativas de los celulares o aplicaciones externas que bloqueen el uso tras un tiempo determinado.
  • Banderas rojas: Estar atentos si la persona se muestra irritable o tiene trastornos del sueño vinculados al uso del dispositivo.
  • Control parental y ejemplo: El doctor fue enfático en que no se le puede exigir a un niño que no use el celular si el adulto está permanentemente conectado frente a él.

El Dr. Leonardo Hess sostiene que la tecnología no es intrínsecamente mala, sino que el riesgo reside en cómo se utiliza y en la capacidad de los algoritmos para generar conductas adictivas. Ante este escenario, Hess destaca la utilidad de las aplicaciones de control y los limitadores de tiempo (nativos del celular o externos) como herramientas de prevención. Estos mecanismos funcionan como una «bandera roja» que interrumpe el uso automático y obliga al usuario a reflexionar sobre el tiempo que está dedicando a la pantalla. Según el profesional, aunque estas barreras pueden ser modificadas por el propio usuario, el «esfuerzo extra» que requiere extender el tiempo de uso es un factor positivo que ayuda a tomar conciencia sobre el comportamiento y la ansiedad que genera el dispositivo.

Finalmente, subraya que, en el caso de los niños, el control parental debe complementarse necesariamente con el ejemplo de los adultos, ya que es difícil exigirle a un menor que no use el celular si observa a sus padres permanentemente conectados. Aclaró que «la tecnología no es mala» y que el objetivo no es prohibirla, sino entender cómo se utiliza para evitar que derive en patologías graves como la ludopatía o que exponga a los menores a riesgos aún mayores en el entorno digital.

 

 

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