En el marco del mes de marzo, dedicado a la concientización para la detección temprana y prevención del cáncer colorrectal, se está llevando adelante una campaña informativa conjunta entre LALCEC y el hospital local. El objetivo primordial es brindar herramientas a la comunidad para que sepan cómo acercarse al sistema de salud, detectar síntomas y entender que la prevención es la clave para salvar vidas.
María Teresa Abrate, Presidenta de LALCEC, destacó que el trabajo actual se centra en una campaña de información para que la población sepa a dónde recurrir, trabajando de manera coordinada con las instituciones de salud para fortalecer la prevención.
La Dra. María José Maldonado, gastroenteróloga, advirtió sobre la alta incidencia de esta enfermedad tanto a nivel mundial como en Argentina. «Es el segundo cáncer en frecuencia, posterior al cáncer de mama en las mujeres, sin tanta distinción entre hombres y mujeres». Sin embargo, el mensaje principal es de esperanza: el cáncer de colon es curable en un 90% si se detecta tempranamente.
Respecto a la edad de inicio de los controles, Maldonado señaló que, si bien históricamente se hablaba de los 50 años, actualmente existe un consenso creciente de iniciar la prevención a partir de los 45 años en la población general.
La prevención comienza en la vida cotidiana. Según la doctora Maldonado, existen pilares fundamentales para proteger el organismo:
Alimentación: Debe ser variada y equilibrada, incorporando más frutas, verduras y agua, y evitando el exceso de carnes rojas y embutidos.
Estilo de vida: Se recomienda evitar el tabaquismo, limitar estrictamente el consumo de alcohol y combatir el sedentarismo mediante ejercicio aeróbico y de fuerza.
Por otro lado, existen poblaciones de mayor riesgo que deben tener un seguimiento más estrecho, como aquellas personas con antecedentes familiares de primer grado (quienes deben iniciar controles 10 años antes de la edad en que enfermó su familiar), pacientes con pólipos previos o enfermedades inflamatorias intestinales.
Betiana Di Bernardo hizo hincapié en la importancia de «sacarnos el miedo a la palabra cáncer», un factor que muchas veces paraliza a los pacientes y posterga la consulta médica. «Es fundamental desmitificar algunas cosas y acercarse al hospital, a los centros de salud o a su médico de confianza», enfatizó.
Di Bernardo instó a estar atentos a cualquier cambio inusual, como:
Alteraciones en el hábito evacuatorio.
Presencia de sangrado en las heces.
Cualquier síntoma extraño que no sea habitual para la persona.
Métodos de detección accesibles
El proceso de detección suele comenzar con un test de sangre oculta en materia fecal, un método que hoy en día es mucho más sencillo, accesible y universal. En caso de ser necesario, se procede a una videocolonoscopía, la cual, según aclaró Maldonado, no debe generar temor: «No es un método que duela porque se realiza bajo neuroanalgesia o sedación», permitiendo una detección temprana de adenomas, que son los precursores del cáncer.
Finalmente, las expertas recordaron que, aunque marzo es el mes de mayor visibilidad, los controles y la atención en centros de salud están disponibles durante todo el año para toda la población.





