Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, en el marco de Septiembre Amarillo, una iniciativa destinada a promover la prevención a través del acompañamiento, la escucha y la construcción de redes de ayuda.
En este contexto, el psicólogo Gualberto Montañez abordó diferentes aspectos relacionados con la prevención y puso especial énfasis en la escucha activa como una herramienta que puede aprenderse y aplicarse ante una persona que atraviesa una situación de sufrimiento.
“Una de las cuestiones a aprender, que me gusta compararla con muchas otras prácticas de primeros auxilios, es el conocer sobre Escucha Activa (como quien aprende RCP, u otras maniobras asistenciales o preventivas que salvan vidas a diario). Consiste en estar disponible sin juzgar, minimizar o culpabilizar a la persona por lo que siente”, explicó.
Montañez advirtió sobre expresiones que pueden minimizar el sufrimiento, como “¡no te falta nada!” o “¡estar mal por esto que te pasa es una idiotez!”, ya que pueden generar que la persona deje de confiar y se distancie de quien intenta acompañarla.
El profesional señaló que la escucha activa implica validar el dolor y permitir que la persona pueda expresar su sufrimiento psíquico, evitando respuestas automáticas como “tenés que ser fuerte”.
También cuestionó la presión social vinculada con la necesidad de mostrarse permanentemente feliz, particularmente a través de las redes sociales y otros ámbitos culturales.
Ante una sospecha o una situación concreta de riesgo, Montañez remarcó que las personas cercanas no deben intentar afrontar la situación por sí solas ni mantenerla en secreto, sino recurrir al entorno y buscar asistencia profesional de manera urgente.
Además, rechazó la creencia de que una persona que manifiesta una intención suicida no concretará esa conducta. “Es totalmente falso que quien anticipa su intención de suicidio, rara vez lo hace, todo lo contrario”, afirmó.
Montañez sostuvo que visibilizar la problemática y hablar sobre suicidio desde una perspectiva preventiva puede facilitar que las personas que atraviesan esa situación expresen lo que les ocurre y busquen ayuda.
También planteó que el trabajo de concientización no debería quedar limitado a una fecha específica, sino mantenerse durante todo el año mediante estrategias interdisciplinarias desarrolladas por profesionales, instituciones y medios de comunicación.
En ese marco, remarcó la necesidad de evitar la romantización, la dramatización excesiva, la descripción detallada de métodos y los abordajes sensacionalistas. En cambio, señaló que la comunicación debe concentrarse en la prevención, los factores protectores y las posibilidades de acceder a espacios de escucha y tratamiento.
Otro de los aspectos planteados fue la necesidad de garantizar que las herramientas de asistencia estén efectivamente disponibles cuando una persona las necesita.
“Es importantísimo brindar las herramientas para que quien sufre en soledad, pueda, al menos, tener una escucha capacitada a la que pueda acudir de manera rápida”, expresó Montañez.
El psicólogo también señaló que, antes de una entrevista reciente, realizó una prueba llamando a teléfonos de asistencia y, según relató, no obtuvo respuesta.
Finalmente, consideró necesario mantener la prevención del suicidio y la salud mental dentro de la agenda pública durante todo el año, contemplando los diferentes factores que pueden afectar el bienestar emocional de las personas.





