La ciudad de Recreo fue sede del Primer Curso Nacional de Guías de Canes de Seguridad, una capacitación desarrollada en el predio del Instituto de Seguridad Pública (ISP), donde funciona la Sección Perros de la Policía de Santa Fe.
La actividad reunió a integrantes de distintas brigadas y dependencias de la Policía santafesina, personal del Servicio Penitenciario y efectivos de las divisiones Canes de las provincias de Chubut y San Luis.
La propuesta incluyó instancias teóricas y prácticas, además de evaluaciones finales obligatorias. Durante las jornadas se trabajó sobre comportamiento animal, técnicas de adiestramiento y condicionamiento, nociones de veterinaria y emergentología animal, intervención de grupos antidisturbios con canes, actuación en contextos penitenciarios y patrullaje canino.
Desde la fuerza señalaron que la capacitación constituye un nuevo avance en la formación especializada de estas unidades. En 2025 se había realizado el tercer curso a nivel de unidad y el primero con alcance provincial, mientras que este año se concretó por primera vez una instancia de carácter nacional destinada a la formación de guías para tareas operativas con canes de seguridad.
Durante el acto de cierre, los cursantes recibieron la correa, la traílla y el collar de trabajo, elementos utilizados para la comunicación entre el guía y el animal. Desde la Sección Perros indicaron que estas herramientas representan el vínculo que se construye durante el entrenamiento y el servicio.
“El can deja de ser simplemente un perro de trabajo para convertirse en un compañero de servicio. Se genera un vínculo muy fuerte entre el guía, los instructores y el animal, que se fortalece día a día durante las tareas operativas y de adiestramiento”, expresó el jefe de la Sección Canes de la Unidad Regional I, subcomisario Pablo Dejón.

Actualmente, la dependencia cuenta con 14 canes operativos y se prepara para celebrar el próximo 23 de octubre sus 57 años de trayectoria.
Según informaron desde la unidad especializada, los animales reciben atención veterinaria permanente y realizan entrenamientos diarios de entre 15 y 18 minutos, además de actividades recreativas, rutinas de higiene y controles sanitarios.
También destacaron la función operativa de estas unidades, al señalar que la presencia de un can amplía las capacidades de intervención y prevención del personal policial y aporta una capacidad de disuasión en distintos escenarios.
En el marco de la actividad, además, fue reconocido Balto por su desempeño en diversos procedimientos policiales. El ejemplar ya había recibido una distinción en una ceremonia encabezada por el gobernador de Santa Fe.





