La Justicia provincial resolvió este jueves 29 de octubre prorrogar por seis meses la prisión preventiva de los dos imputados por el homicidio del oficial de policía Eduardo López, ocurrido durante los incidentes registrados el 28 de junio de 2026 en el Club Atlético Carcarañá, después de la final de la Liga Cañadense de Fútbol.
La decisión fue adoptada durante una audiencia de revisión de medida cautelar realizada en los Tribunales Provinciales de Cañada de Gómez. El juez de primera instancia Lanfranco Parí dispuso que J. Z. y A. A. continúen bajo prisión preventiva efectiva por otros seis meses.
Ambos están imputados como coautores del delito de homicidio calificado por haber sido cometido contra un miembro de las fuerzas policiales con motivo de su función, según la acusación formulada por el fiscal Juan Pablo Baños durante la audiencia imputativa del 3 de julio.
De acuerdo con la investigación fiscal, el hecho ocurrió el domingo 28 de junio, aproximadamente a las 17:30, en el predio del Club Atlético Carcarañá, ubicado en la intersección de la Ruta Nacional 9 y calle Abrate.
Los incidentes comenzaron después de finalizar el encuentro correspondiente a la final de la Liga Cañadense, disputada entre Atlético Carcarañá y Sportivo Las Parejas.
Según la reconstrucción presentada por Fiscalía, una vez retirada la parcialidad visitante, un grupo de entre 15 y 20 simpatizantes locales comenzó a agredir a los efectivos policiales que participaban del operativo de seguridad.
Los atacantes arrojaron piedras, proyectiles mediante gomeras y otros elementos contundentes contra los uniformados que se encontraban en el sector de estacionamiento del club.
Mientras los agentes intentaban controlar la situación, otro grupo de simpatizantes que permanecía en las tribunas saltó el tejido perimetral y se dirigió hacia el sector de mesas y parrilleros, donde se encontraban los policías.
De acuerdo con la acusación, los efectivos quedaron rodeados por un grupo que los superaba ampliamente en número y que continuó arrojando piedras y otros objetos.
En ese contexto, el oficial Eduardo López, integrante del Comando Radioeléctrico de Roldán de la Policía de Santa Fe, se encontraba uniformado y participaba del operativo junto a otros cinco efectivos.
Según la imputación fiscal, mientras los policías intentaban repeler las agresiones y restablecer el orden, J. Z. tomó una barra de hierro de construcción de aproximadamente 49 centímetros de longitud y 8 milímetros de diámetro, con la que atacó desde atrás al oficial López, provocándole una lesión penetrante en el lateral izquierdo del cráneo.
La Fiscalía sostiene que, inmediatamente después, A. A. empujó la barra hacia el interior del cráneo de la víctima, aumentando la profundidad de la lesión.
Como consecuencia del ataque, el efectivo cayó al suelo y comenzó a convulsionar.
La investigación atribuye a ambos imputados una actuación conjunta y la intención de provocar la muerte del funcionario policial.
Eduardo López sufrió un traumatismo craneoencefálico provocado por la lesión punzopenetrante de la barra de hierro, que alcanzó una profundidad de entre 10 y 11 centímetros.
Tras la agresión, fue trasladado de urgencia al Hospital Carlos Goytia de Carcarañá y posteriormente derivado en ambulancia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario.
El oficial falleció el lunes 29 de junio de 2026, a las 13:00, como consecuencia de las lesiones sufridas.
La causa continúa con ambos acusados bajo prisión preventiva, luego de la resolución judicial que extendió la medida cautelar por seis meses.





