La empresa local de biotecnología Nova, ha consolidado un hito histórico para la industria santafesina al anunciar la firma de una alianza estratégica para producir sus desarrollos en China, además de una inversión de US$ 2 millones destinada a ampliar la capacidad productiva en una de sus plantas.
Uno de los puntos más destacados de la actualidad de Nova es su joint venture con dos compañías biotecnológicas chinas. A diferencia de las exportaciones tradicionales, Nova aporta el desarrollo científico para que la fabricación se realice en Asia, lo que permitiría multiplicar por 300 la capacidad productiva de sus enzimas.
En entrevista con CDG24 Radio, Mauro Piva, CEO de la empresa, explicó la visión detrás de este movimiento: “hemos visualizado algo que era muy obvio, que era un mercado enorme. Entonces, dijimos, ¿por qué no intentar comerciar de otra manera? Y en este caso decidimos buscar un aliado en China. Tuvimos que previamente hacer todo un trabajo de patentamiento de nuestras enzimas en China, básicamente dos enzimas, una enzima relacionada al deslactosado de leche y otra enzima relacionado al endulzamiento de alimentos. Son dos producciones exclusivamente de Nova que han salido de investigación y desarrollo de la planta de enzimas de NOVA».
El corazón de Nova es su planta Enzi Nova, inaugurada hace tres años tras una inversión de US$ 12 millones. Allí, un equipo de más de 15 biotecnólogos trabaja en el desarrollo de catalizadores que hoy se aplican en sectores tan diversos como la alimentación humana, los biocombustibles, la construcción y hasta la industria petrolera.
Piva detalló cómo la tecnología de Cañada de Gómez está llegando incluso a Vaca Muerta, «Surgió a raíz de una inquietud de un operador en Vaca Muerta donde estamos en un proceso de desarrollo de enzimas para solucionar una problemática que tiene el sector petrolero, que es la acumulación de ceras. En este caso lo han convocado a NOVA para generar una solución sustentable a partir de una combinación de enzimas que permitan cumplir exactamente el mismo objetivo, en este caso disolver estas ceras dentro de los tubos de extracción».
«Invertir en tecnología es una inversión de alto riesgo; la bibliografía dice que el porcentaje de éxito en una inversión biotecnológica es entre el 2 y el 3%. O sea, cada vez que generamos un proyecto existe un 2 o un 3% de que este proyecto pueda perdurar en el tiempo. Así que es mucha inversión, pero después cuando uno empieza a ver los primeros resultados, esto va a generar una especie de círculo virtuoso», explicó el CEO de la empresa.
En el plano local, la compañía confirmó una inversión de US$ 2 millones para su planta de fertilizantes microgranulados, Ferti Nova, con el objetivo de incrementar un 30% su capacidad instalada. Este anuncio se realizó en un encuentro ante más de 650 distribuidores en Rosario, reforzando el compromiso de la empresa con el mercado interno.
La empresa también está completando etapas de su estación fotovoltaica para autoabastecer sus unidades biotecnológicas con energías verdes y mantiene la certificación Great Place to Work, con un 86% de satisfacción entre sus 300 colaboradores.
Además, el CEO adelantó que la Inteligencia Artificial es un paso transversal para toda la organización, «la empresa que no invierta en inteligencia artificial definitivamente queda fuera del mercado, por lo menos dentro de nuestro sector y sobre todo en el área de biotecnología donde la estamos utilizando desde hace bastante tiempo para poder construir una secuencia de genes. La IA te permite reducir muchísimo los tiempos justamente de I+D».
Con una estrategia que combina la expansión hacia mercados masivos como China e India con un fuerte arraigo en Santa Fe, Nova se posiciona como un jugador clave en la biotecnología global, bajo la premisa de que, en un mercado competitivo, la empresa está «condenada a seguir invirtiendo».





