EL PARTIDO QUE NADIE VE

“El partido que nadie ve”: Javier González invita a reflexionar sobre la presión de los adultos en el deporte infantil

Este viernes, la Casa del Bicenterario será el escenario de una charla fundamental para padres, docentes y entrenadores. Bajo el título “El partido que nadie ve”, el Licenciado en educación física Javier González propone desmenuzar una problemática que, aunque ocurre a la vista de todos, suele pasar inadvertida: el impacto negativo de la sobreinvolucración adulta en los procesos deportivos de los niños.

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La charla busca ser un espacio de aprendizaje donde se fomente una “mentalidad de crecimiento”, donde el foco no esté puesto en el resultado dual de ganar o perder, sino en el proceso educativo y el esfuerzo. “El proceso deportivo es ante todo un proceso educativo”, recordó javier.

La sociedad ha trasladado las presiones del profesionalismo a edades cada vez más tempranas. “A veces nos comemos la curva y creemos que lo que los medios de comunicación ponen sobre la mesa permanentemente de ‘solo vale ganar’, lo transmitimos cada vez a edades más tempranas”, advirtió.
Esta mentalidad de éxito inmediato tiene consecuencias directas y graves en la salud emocional de los pequeños deportistas. González señaló que este enfoque “termina siempre en el mismo lugar: abandonos tempranos, alejamientos del deporte y falta de cuidado fundamentalmente”. Incluso, el docente calificó esta situación como una “mala praxis”, definiéndola como la incapacidad de los adultos de “generar un entorno capaz de favorecer el desarrollo de los niños”.

Uno de los puntos más críticos de la charla será el análisis del comportamiento de los padres. Javier González observa con preocupación cómo el entorno se ha vuelto hostil: “Hoy vemos padres colgados del alambrado a los 8 años, diciendo ‘bajalo a un compañerito’… eso genera ansiedad, frustración y abandono temprano”.
Muchas veces la presión nace de una cuestión personal del adulto. En el bloque de la charla denominado “rendimiento, ego y heridas del pasado”, se abordará precisamente qué es lo que un padre proyecta en su hijo. “¿Qué estoy viendo yo en mi hijo o qué estoy proyectando yo en mi hijo? ¿Qué no pude hacer yo, qué me hubiese gustado hacer y ahora lo proyecto en mi hijo?”, cuestionó González.

González hizo hincapié en la necesidad de separar los roles para no confundir al niño. Fue muy claro al decir que “si vos te ponés en el rol de entrenador siendo padre, tu hijo se queda huérfano”. Según su visión, el padre no debe dar indicaciones técnicas, sino que debe cumplir una función mucho más vital: “El rol de padre es uno solo: acompañar y brindar estabilidad emocional a su hijo”.
Esto implica mantener la calma tanto en la victoria como en la derrota, evitando que el valor del niño dependa del resultado de un partido. “Si yo estoy exacerbado porque le salió todo bien y en el fondo del mar porque le salió todo mal, le estoy brindando una inestabilidad emocional”, explicó.

La cita es este viernes a las 20:00 horas en la Casa del Bicentenario. La entrada es abierta, libre y gratuita para todo el públic. Es una invitación a todos los adultos a repensar su lugar en la tribuna y, como dice González, a entender que “el protagonista es el niño, vos no; vos solo acompañás, te tomás unos mates y tranquilo”.

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