La Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores, UATRE, llevó adelante una manifestación frente a las instalaciones de AFA Cañada de Gómez. El motivo central es el intento de la empresa de reemplazar tareas manuales históricas por herramientas mecánicas, poniendo en riesgo a 11 empleados.
Miguel Ángel Manna, Secretario General de la seccional Cañada de Gómez, explicó el origen del conflicto, “esto es porque lo querían sacar el trabajo de hace 35 años, otros de 42, 40 del maíz, de una celda de maíz que lo hacemos todos los años, nosotros paleamos esa celda de maíz. Ahora ellos lo quieren reemplazar con una máquina y sin previo aviso, sin nada nos dijeron, nos llamaron por teléfono, ‘Vamos a meter una máquina, ustedes quedan, no pueden hacer el trabajo ese’. Y esa es la motivación de nosotros».
Por su parte, Rubén Gómez, delegado regional de Rosario Santa Fe Sur, quien se acercó para brindar apoyo junto a representantes de diversas localidades como Casilda, Los Molinos y Sanford, enfatizó la falta de respeto hacia la trayectoria de los estibadores. «Nos manifestamos rechazando la medida que tomó la empresa AFA. Este era un trabajo que ellos realizaban hace muchos años y de pronto la empresa sin previo aviso, sin previo diálogo, decidió decirle: ‘No, no los necesitamos más para esa tarea’. Y nosotros creemos que debería haber un poco más de respeto, de haberlos convocado a los muchachos a ver, buscarle la forma de no perjudicar a ninguna de las dos partes».
El dirigente regional expresó “hay bolsas de trabajo seccionales que tienen más de 100 años de existencia y hay una relación directa con las empresas. Hay leyes que ellos deberían respetar como empleadores y hoy en día no la están respetando, buscan la parte más fácil y argumentando que por ahí en algunas cosas pueden tener razón la tecnología, la parte económica; cosa que nosotros no estamos de acuerdo porque nosotros vemos que no es un problema económico de las empresas, no es un problema de número».
Tras la movilización, se logró abrir un canal de negociación. Los directivos de AFA se comprometieron a suspender el uso de la maquinaria hasta el próximo martes, día en que se llevará a cabo una reunión clave en la ciudad de Rosario para buscar un acuerdo que no despoje de su fuente de ingreso a los trabajadores de la seccional. Mientras tanto, el gremio permanece en estado de alerta, reivindicando una historia de trabajo que, en algunos casos, supera las cuatro décadas en la misma planta.





