Tras haber atravesado diversos altibajos, los indicadores del período comprendido entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 muestran una recuperación moderada en la metalmecánica regional, logrando rescatar valores que se habían perdido durante el bienio 2022-2023. Actualmente, el sector opera con una capacidad instalada de aproximadamente el 60%, aunque Riva advirtió que este promedio esconde realidades muy distintas entre fabricantes y proveedores.
Dentro del rubro, las sembradoras se posicionan como el producto con mejor desempeño, siendo el menos afectado por la apertura económica actual. En contraste, los sectores de agropartes, autopartes y fundición atraviesan un momento crítico. Estos productores de bienes intermedios son los más golpeados por la importación sin regulaciones técnicas ni arancelarias, lo que hace «imposible» equiparar los precios locales con los del exterior en el contexto de costos actual.
Riva, en comunicación con Miguel Gervan en «Entre ustedes y nosotros» en CNN Radio fue contundente respecto a la necesidad de ajustes macroeconómicos para sostener la industria nacional. Señaló que el tipo de cambio bajo atenta directamente contra la competitividad, especialmente cuando la inflación interna (aunque en descenso) sigue encareciendo los costos de producción en dólares.
Asimismo, comparó la situación argentina con mercados como Estados Unidos o Europa, donde, a pesar de la apertura, existen aranceles y reglas técnicas para defender el trabajo interno. «Hacerlo de golpe como se hizo… es imposible», afirmó el dirigente respecto a la apertura total del mercado en un escenario de costos no equiparados.
Para el Centro Industrial, la clave del crecimiento en 2026 reside en la aparición de tasas de crédito acordes a las necesidades del productor agropecuario. Si bien se espera que en eventos como Expo Agro se presenten líneas de financiamiento subsidiadas, Riva insistió en que se necesita una tasa sostenible a lo largo de todo el año para dar previsibilidad a las ventas y la producción.
Por otro lado, el dirigente expresó la necesidad de avanzar en una reforma laboral que dinamice la contratación. Según Riva, el marco legal actual (que data de 1975) debe actualizarse para combatir la «industria del juicio» y los costos derivados de accidentes laborales, siempre bajo la premisa de no perder los derechos adquiridos de los trabajadores actuales.
A pesar de las dificultades, el panorama es optimista gracias a un sector agropecuario que viene de una cosecha de trigo extraordinaria (con récords de hasta 8.000 kg por hectárea) y una campaña gruesa de maíz y soja que promete ser «espectacular». Esta bonanza del campo, sumada a la baja gradual de retenciones, genera una expectativa positiva de renovación de herramientas por parte de los productores.
Finalmente destacó que, a pesar de la calma en la actividad, se han mantenido los puestos de trabajo. En la región, las empresas priorizan sostener a su personal debido al alto costo y esfuerzo que implica formar mano de obra especializada en puestos específicos. «Las ciudades del interior dependemos mucho de la industria metalmecánica y agropecuaria», concluyó, reafirmando el compromiso de defender la producción argentina como motor de divisas y empleo.





