En la ciudad de Totoras, se realizó la apertura de sobres para la segunda etapa del desvío de tránsito pesado de la Ruta Provincial Nº 91. El proyecto, que representa una inversión global superior a los $ 65.000 millones, contempla intervenciones fundamentales para el Departamento Iriondo, como la nueva Circunvalación de Serodino, la reforma del cruce de las rutas 91 y 34, y la repavimentación de la 91 en la zona urbana de Totoras.
En entrevista con el senador del departamento Iriondo, Hugo Rasetto, en “Un Buen Día” por CDG24 Radio, calificó como «histórica» la licitación realizada para el Desvío Giardino, una obra de infraestructura vial de gran envergadura que impactará directamente en la seguridad y el movimiento productivo de los departamentos Iriondo y San Lorenzo.
El proyecto consiste en un complejo vial diseñado para independizar la llegada de los camiones a los puertos, evitando que atraviesen las trazas urbanas de las localidades de la región. Según explicó Rasetto, se trata de una obra construida con un hormigón de entre 60 y 70 centímetros de espesor, una resistencia similar a la de una pista de aterrizaje de aviones, necesaria para soportar el flujo constante de carga pesada.
La obra integral incluye puentes sobre la autopista Rosario-Santa Fe, la Ruta 11, el ferrocarril Belgrano y el río Carcarañá. Actualmente, la primera etapa se encuentra prácticamente terminada, y la reciente licitación corresponde a la segunda fase, que contempla los derivadores de acceso y obras complementarias como la circunvalación de Serodino (con tres rotondas) y mejoras en la zona de Totoras.
La importancia estratégica de esta obra radica en la ubicación geográfica del departamento Iriondo y la Ruta 91. Esta ruta funciona como un desembocadero de las cinco arterias más importantes del país: las rutas 11, 34, 9, la autopista Rosario-Santa Fe y la transversal 178. Toda la producción que proviene del norte (Chaco, Formosa, Salta, Jujuy), del litoral, de Córdoba y hasta de Bolivia, confluye en este sector para llegar a las terminales portuarias.
Para dimensionar el impacto, el senador recordó estadísticas pre-pandemia que indicaban un flujo de 1.200.000 camiones al año por la zona. «Imaginate si vivís frente a tu casa donde pasan un millón doscientos mil camiones», señaló, destacando el alivio que significará para pueblos como La Ribera, Serodino y Totoras, donde la ruta ya se ha vuelto prácticamente urbana.
A pesar de ser una vía por donde circula la mayor riqueza del país hacia la exportación, Rasetto subrayó que la obra es financiada íntegramente por la provincia de Santa Fe. Los fondos provienen de un crédito internacional de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) y el apoyo de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Se estima que la obra completa, incluyendo los derivadores desde Totoras hasta Timbúes, tendrá un tiempo de ejecución total de entre 4 y 5 años, con empresas trabajando actualmente las 24 horas en el movimiento de suelos.





