BIOTECNOLOGÍA E INNOVACIÓN

De Cañada de Gómez al mundo: la historia de la Dra. Carla Borini Etichetti, científica distinguida por su innovación en biotecnología

Distinguida por el municipio, la investigadora habló en Un Buen Día sobre su paso del ámbito académico al empresarial. Su proyecto DormoRNA, orientado al desarrollo de un ingrediente para el descanso, obtuvo el tercer puesto en el Premio Alimentación del Futuro 2026.

Tras ser declarada Ciudadana Distinguida de Cañada de Gómez por el Municipio y obtener el tercer puesto internacional en el Premio Alimentación del Futuro 2026, la investigadora repasó el surgimiento de Kresko RNAtech, la ciencia detrás de los ARN bioactivos y su misión de llevar la investigación académica hacia un impacto social real, en “Un Buen Día” por CDG24 Streaming.

Carla es cofundadora de la startup Kresko RNAtech y lidera el desarrollo de “DormoRNA”, un proyecto biotecnológico enfocado en el bienestar y el descanso que obtuvo el tercer puesto en el Premio Alimentación del Futuro 2026, certamen que reunió más de 135 propuestas de nueve países de Latinoamérica.

La formación de Carla incluye una Licenciatura en Biotecnología, un Doctorado en Ciencias Biológicas y más de 10 años de trabajo en el ámbito académico tradicional. Sin embargo, la transición hacia el ecosistema de las empresas emergentes (startups) implicó un aprendizaje acelerado en áreas ajenas a su formación de laboratorio.

Sobre este cambio de paradigma y los desafíos del mundo empresarial, Carla compartió, «a mí no me formaron en negocios en la facultad, así que la primera vez que me preguntaron ‘¿a cuánto lo vas a vender?’ o ‘¿cuál es tu cliente target?’, yo no entendía nada. Fueron años muy duros, pero fui aprendiendo mucho en el andar».

A pesar de las dificultades del proceso, la investigadora destacó qué fue lo que motivó su decisión de dar el salto, «lo que más me motivó a seguir en esto es que puedo llevar esa ciencia del laboratorio a tener un impacto real en la sociedad”.

Kresko RNAtech comenzó hace cuatro años con el objetivo de convertir descubrimientos biológicos en ingredientes innovadores. La empresa fue fundada junto a la investigadora Silvana Spinelli —quien investigó durante más de 20 años las moléculas de ARN bioactivo y las identificó originalmente en la leche materna— y el especialista en ciencia de datos e inteligencia artificial Ariel Chorstecki.

Al explicar los principios científicos de su trabajo de manera sencilla, Carla señaló «además de los componentes nutritivos de los alimentos, también hay información que está contenida en lo que nosotros llamamos los ARN bioactivos».

Dado que estas moléculas resultan sensibles y tienden a degradarse durante los procesos industriales de la granja a la mesa, Kresko desarrolla tecnología para recuperar estos ARN bioactivos e reincorporarlos en formato de ingredientes para alimentos y suplementos bajo un modelo de negocio B2B (business to business) orientado a grandes empresas del sector.

Actualmente, la startup cuenta con tres ingredientes en fase de desarrollo MVP (producto mínimo viable):

DormoRNA: Ingrediente formulado para mejorar la calidad del sueño y reducir la ansiedad de forma natural.

Línea cosmética: Dos ingredientes enfocados en el cuidado tópico, la regeneración de la piel y el equilibrio del microbioma.

Al proyectar el potencial de estos avances en la vida cotidiana del consumidor, Carla planteó un paralelismo histórico «los probióticos aparecieron en los años 80 por primera vez, en ese momento nadie hablaba de probióticos y estaban asociados con bacterias. Fíjense cómo evolucionó tanto que grandes marcas hoy tienen probióticos. En el futuro me imagino grandes marcas incorporando estas moléculas de ARN bioactivo y teniendo un impacto positivo en la sociedad».

La pasión de Carla por la biología estuvo profundamente influenciada por un hecho vivencial temprano: el diagnóstico de cáncer de mama de su madre cuando ella tenía solo trece años. «Mi mamá enfermó de cáncer de mama cuando yo tenía trece años… La acompañé durante todo su proceso de enfermedad que fueron 10 años. Yo creo que eso me marcó un poco y me llevó a estudiar biotecnología».

Durante su trayectoria científica realizó investigaciones sobre oncología junto a Javier Girardini a quien define como su «padre científico» empleando modelos de pez cebra para evaluar vías moleculares alteradas y testeos masivos de drogas antitumorales en cáncer de mama y pulmón, además de completar un pos-doctorado enfocado en daño renal.

Más allá de su actualidad enfocada en la empresa que lleva adelante y su trabajo relacionado con el ARN bioactivo, Carla no descarta en algún momento retomar sus investigaciones vinculadas al cáncer, bajo el concepto de lograr alcanzar resultados que tengan un impacto positivo y tangible en la sociedad.

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