En una jornada cargada de emoción, el intendente Matías Chale encabezó el 24 de diciembre la entrega de llaves a cuatro familias adjudicatarias del plan habitacional 24 Viviendas. Con esta entrega, ya son diez las unidades otorgadas, sumando las seis de septiembre, con el objetivo firme de completar la totalidad del barrio durante el mes de enero.
La finalización de estas casas no fue una tarea sencilla. Según explicó el intendente, «al asumir la gestión el 11 de diciembre de 2023, nos encontramos con una obra donde solo el 25% o 30% de lo construido era recuperable. Esto obligó al municipio a realizar una inversión de aproximadamente $400 millones para corregir fallas estructurales y avanzar en la terminación con recursos propios y apoyo provincial».
«Teníamos dos opciones: entregarlas como estaban el año pasado o hacer este camino más largo para entregarlas bien», señaló Chale. Además de la estructura, la municipalidad continúa trabajando en la nivelación de patios, veredas e impermeabilización.
Para las familias beneficiadas, la noticia llegó como el mejor regalo de Navidad en un contexto de urgencia habitacional.
Uno de los vecinos, quien actualmente vive en un garaje con sus tres hijos, uno de ellos con discapacidad, expresó su alivio al contar finalmente con un espacio adecuado para las necesidades de su hijo, como un baño y habitación propios. Su contrato de alquiler vencía este 31 de diciembre, por lo que recibió la vivienda al 70% de terminación para comenzar de inmediato con las instalaciones eléctricas y de pisos por cuenta propia,.
Otra de las familias, que alquila a pocas cuadras del barrio, calificó la entrega como un regalo del Niño Dios ante la finalización inminente de su contrato de alquiler.
«Estaba trabajando y mis hijos me avisaron que tenía que venir a buscar las llaves», relató otra de las adjudicatarias, visiblemente emocionada por dejar atrás el pago de alquileres y mudarse a su casa.
El compromiso del municipio es culminar las 14 viviendas restantes durante la primera quincena y el final de enero. Mientras tanto, los nuevos propietarios ya coordinan entre sí para realizar mejoras comunes, como el cerramiento de los patios mediante tapiales.
Este nuevo núcleo habitacional no solo representa paredes y techos, sino el nacimiento de una comunidad que, tras 24 meses de espera y lucha compartida, comienza hoy una nueva etapa de convivencia.





