Personal del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático realizó un operativo de control que derivó en la detección de irregularidades en la práctica que atentan contra la sostenibilidad del recurso ictícola. Entre las faltas se encontró pesca por debajo de la talla mínima reglamentaria y falta de documentación habilitante. Los operativos, que se enmarcan dentro del plan de control de Semana Santa, se llevaron adelante en la zona sur y centro de la provincia.
Desde el ministerio de Ambiente y Cambio Climático se recordó que el río Paraná atraviesa una situación crítica. En los últimos años, las bajantes históricas -agravadas por el cambio climático y la variabilidad hidrológica de la cuenca- afectaron los ciclos reproductivos de especies ictícolas, reduciendo la disponibilidad de ejemplares adultos y poniendo en riesgo la renovación natural del recurso. En ese escenario, la pesca ilegal o fuera de reglamentación tiene consecuencias directas sobre el ecosistema. Estos controles tienen como objetivo aportar a la sostenibilidad de una actividad que forma parte de la identidad de las comunidades ribereñas de nuestra provincia.
Los operativos realizados en Arroyo Seco y Coronda constataron faltas contempladas en la reglamentación de la Ley de Pesca N° 12.212. En la localidad del sur de la provincia se constató que un frigorífico tenía más de 3.000 kg de boga por debajo de la talla mínima reglamentaria y sin documentación que acredite su legítima tenencia. En Coronda, además de detectar sábalos fuera de medida, se constató que no se contaba con las guía de tránsito habilitantes para el transporte.
En este contexto, y ante el inicio de Semana Santa -período de alta actividad en ríos y comercios-, el Ministerio intensificará sus operativos de fiscalización. Los controles abordarán frigoríficos habilitados, comercios minoristas, rutas provinciales y cursos de agua de toda la provincia. Se recuerda además que permanece vigente la veda de pesca comercial del dorado, establecida por la Ley N° 11.174.





