¿VERANO A PURA AGUA?

Perspectivas meteorológicas del CMMC: Se espera un fenómeno de El Niño «muy fuerte»

El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC) SAT estima en un 95% la probabilidad de que el fenómeno alcance esa categoría, configurando un escenario climático especialmente húmedo para los próximos meses.

El informe semestral del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC) SAT proyecta un escenario de precipitaciones excesivas para los próximos meses. Estiman un 95% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad «muy fuerte» durante el verano, lo que impactará directamente en la región.

El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC) SAT publicó su informe semestral que abarca las perspectivas climáticas desde agosto de 2026 hasta febrero de 2027. El documento técnico pone un foco de especial atención sobre el comportamiento de las lluvias y las temperaturas en la región, anticipando una notable intensificación del fenómeno de «El Niño».

Un verano bajo agua: 100% de certeza de un «Niño» severo

De acuerdo con el reporte, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) ya declaró formalmente la fase de «El Niño». Los modelos predictivos internacionales coinciden de manera contundente: existe un 95% de probabilidades de que el fenómeno tenga una intensidad muy fuerte y apenas un 5% de que sea fuerte. Esto asegura un 100% de certeza de que el fenómeno alcance una intensidad fuerte o muy fuerte durante el verano y el otoño en el hemisferio sur.

Los análisis del CMMC SAT explican que el calentamiento sostenido del océano Pacífico se acoplará con eventuales aportes de humedad provenientes del océano Atlántico, estructurando un verdadero «canal» que potenciará las precipitaciones. Esta combinación atmosférica no solo augura acumulados de agua muy abundantes, sino que además favorecerá la formación de tormentas fuertes y severas de manera más frecuente al menos hasta la temporada de otoño.

El Paraná en la mira: se anticipa una crecida importante

El impacto hidrológico de este escenario de lluvias extraordinarias no tardará en hacerse sentir. Ante las precipitaciones proyectadas en el noreste de Argentina y en las cuencas de aporte, se pronostica una tendencia a crecidas importantes en los niveles del río Paraná a partir de la primavera.

A su vez, se prevé que el exceso hídrico se traduzca en cambios térmicos notables. Si bien casi todos los meses registrarán temperaturas medias dentro de los rangos normales, para enero y febrero de 2027 se esperan promedios de temperatura del aire inferiores a los históricos. Esta anomalía negativa se condice de manera directa con un previsible aumento en la cantidad de días con abundante nubosidad.

De la transición primaveral al impacto del verano

El informe describe una evolución en dos etapas climáticas diferenciadas para el mediano plazo:

Primavera inestable (Septiembre – Noviembre): Se proyecta un comportamiento variable, con zonas que experimentarán déficit de lluvias mientras otras registrarán excesos moderados. Esta variabilidad se vincula a un enfriamiento transitorio detectado en la zona del «Anticiclón Santa Elena» en el océano Atlántico, el cual podría amortiguar transitoriamente los efectos de «El Niño». No obstante, los especialistas advierten que cualquier déficit mensual proyectado podría deberse a una menor cantidad de días de lluvia y no al volumen acumulado total, el cual podría concentrarse en pocos días.

Verano generalizado (Diciembre – Febrero): Hacia el cierre del año, el exceso de precipitaciones se generalizará y ganará una intensidad notable en toda la región a medida que se fortalezcan los efectos del fenómeno global.

La inestabilidad ya se está manifestando en el corto plazo. Durante los primeros días de agosto de 2026, las lluvias ya han generado acumulados que duplican y hasta triplican las medias históricas mensuales, sobre todo en la zona central de la región.

El balance de julio: un invierno que cerró inusualmente cálido

Como antesala de este ciclo húmedo, el informe analizó la situación acontecida en julio de 2026. En términos generales, los acumulados mensuales se mantuvieron dentro de lo esperado, resultando generalmente deficitarios respecto de la media histórica mensual. Las únicas excepciones con excesos puntuales se dieron en las zonas de Vera y Reconquista.

A nivel estadístico, los expertos aclararon que se excluyeron deliberadamente del balance de julio los acumulados del día 31. Debido a que se produjeron a última hora de la tarde o noche, estas abundantes lluvias desviarían las estadísticas mensuales, por lo que serán consideradas en agosto.

En lo que respecta a las temperaturas de julio, los valores medios mensuales quedaron dentro de las marcas históricas. Sin embargo, los últimos días de julio registraron temperaturas elevadas para la época invernal, elevando el promedio general del mes.

Ciencia comunitaria: el desafío de mantener el monitoreo

El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC) SAT, cuya sede filial se encuentra en Alvear 221 (Granadero Baigorria, provincia de Santa Fe), es un organismo sin fines de lucro cuyo funcionamiento se sostiene de forma comunitaria. Toda la tarea de vigilancia meteorológica diaria y generación de alertas tempranas requiere de recursos constantes para mantenerse operativa.

Para asegurar la continuidad de sus tareas técnicas y de prevención, la entidad recibe contribuciones voluntarias a través de su alias de transferencia bancaria cmmc.sat, o mediante el correo electrónico de contacto cmmcsat@gmail.com

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