En el marco del Día Internacional del Sarcoma, María Teresa Abrate, Presidenta de LALCEC, destacó la importancia del diagnóstico temprano y el acompañamiento integral a las familias.
El sarcoma es una patología que puede afectar a niños, adolescentes y adultos. Al no existir una medida de prevención única, el estado de alerta ante los síntomas es la herramienta más valiosa. «La prevención en realidad viene frente a los síntomas que la mamá o el papá le transmite al pediatra», explicó Abrate, enfatizando que ante la aparición de «cualquier bulto no deje de consultar porque el caso que se detecte tempranamente es muy favorable» para la recuperación.
Un hito reciente para la salud en la región es la adhesión provincial a la Ley Oncopediátrica. Esta normativa no solo se enfoca en lo médico, sino que aborda la realidad logística de las familias que deben enfrentar tratamientos prolongados. Según María Teresa, la ley facilita cuestiones fundamentales como el traslado y la «adecuación de la vivienda familiar», permitiendo que el paciente tenga un entorno apto para su seguimiento y control.
En este sentido, se destacó la labor de instituciones como FAOP (Fundación Argentina de Oncohematología Pediátrica) y su red de contención, que incluye espacios como la Casa de FAOP en Rosario para quienes deben viajar para recibir atención.
Desde LALCEC Cañada de Gómez, el objetivo principal es derribar las barreras burocráticas que suelen agobiar a quienes reciben un diagnóstico oncológico.
«Nosotros estamos para precisamente luchar por el derecho del paciente, para aclarar, para la ayuda», señaló María Teresa. El enfoque de la institución es profundamente humano, buscando aliviar la carga administrativa de turnos y autorizaciones. «Queremos que cuando alguien viene a la institución, sea paciente o familiar, se vaya con la mochila más liviana».
LALCEC continúa trabajando en red en todo el país, reafirmando que la contención, el asesoramiento y la escucha son pilares tan necesarios como el tratamiento médico mismo.





