TORNEO DEL SIGLO

Marinsalta cerró el torneo del siglo con el emotivo partido de las leyendas

El certamen permitió que las escuelas de campo recuperen un espacio de expresión propio, fortaleciendo el vínculo entre deporte, educación y comunidad.

La Escuela de Campo Marinsalta vivió una noche inolvidable con el cierre del Torneo del Siglo, una propuesta que durante seis jornadas reunió a la comunidad en torno al fútbol, el encuentro y la identidad del campo. La última noche tuvo un condimento especial: el partido de las leyendas, que volvió a llenar de emoción la histórica canchita recuperada para la comunidad educativa.

Durante dos semanas, el torneo fue mucho más que una competencia deportiva. Hubo campo, fútbol, reposeras, buffet, familias y amigos compartiendo noches que quedarán en la memoria colectiva, marcando el regreso del fútbol a Marinsalta y resignificando un espacio que volvió a cobrar vida gracias al trabajo conjunto y al compromiso sostenido.

En la final el equipo de Escuela Campo Carbonari se impuso sobre Escuela Campo Torriglia y se consagró campeón. El intendente Matías Chale destacó el valor de la iniciativa y expresó: “El Torneo del Siglo demostró que cuando se trabaja en comunidad se pueden recuperar espacios y devolverles sentido. Marinsalta es educación, pero también es fútbol, identidad y encuentro. Ver a las leyendas volver a jugar, acompañadas por sus familias y por toda la comunidad, es una muestra de que este camino vale la pena y de que el deporte sigue siendo una herramienta de unión”.

El certamen permitió que las escuelas de campo recuperen un espacio de expresión propio, fortaleciendo el vínculo entre deporte, educación y comunidad. La alegría compartida en la última noche, con risas, goles y emoción, confirmó el impacto positivo de esta propuesta tanto para la escuela como para la ciudad.

Desde el municipio se agradece a cada jugador, a las familias, a los árbitros, a quienes acompañaron y colaboraron, y a todos los que hicieron posible una fiesta que fue mucho más que un torneo y que dejó una huella profunda en Marinsalta.

Más noticias