El Gobierno de la Provincia de Santa Fe finalizó en enero un nuevo proceso de compactación de vehículos secuestrados en el departamento Iriondo, desarrollado en la ciudad de Cañada de Gómez. La intervención permitió retirar y destruir más de 600 automotores y motocicletas provenientes de distintas dependencias policiales, superando así los 25.000 vehículos compactados en lo que va de la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro.
La acción se enmarca en el plan integral de ordenamiento de depósitos y predios de vehículos secuestrados que impulsa la Provincia a través de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), con el objetivo de mejorar la seguridad, optimizar el funcionamiento de las fuerzas policiales y reducir el impacto ambiental.
En esta oportunidad, los trabajos incluyeron el retiro de unidades alojadas en 13 comisarías de distintas localidades del departamento Iriondo. Los vehículos fueron trasladados al depósito municipal de Cañada de Gómez, donde se llevó adelante el proceso de compactación, finalizado el viernes pasado. Además, se compactaron todas las unidades que se encontraban alojadas en ese predio. Durante el operativo, la Provincia trabajó de manera conjunta con el senador departamental Hugo Rasetto y el intendente Matías Chale.
El secretario de Gestión de Registros, Matías Figueroa Escauriza, señaló que “no solo realizamos el proceso de compactación, sino que también logramos vaciar 13 comisarías del departamento Iriondo, trasladando estos 600 vehículos que estaban en distintas dependencias policiales”. En ese sentido, indicó que estas acciones permiten avanzar en el ordenamiento del sistema y mejorar la convivencia en las ciudades.
El funcionario remarcó que este operativo forma parte de una política sostenida en todo el territorio provincial y precisó que, con esta intervención, ya son 46 los procesos de compactación realizados desde el inicio de la actual gestión, alcanzando un total cercano a los 26.000 automotores y motocicletas. Además, explicó que en cada depósito se realiza una clasificación de los vehículos para su compactación, reutilización o uso de repuestos.
Figueroa Escauriza agregó que el impacto de estas medidas se traduce en mayor orden, seguridad y cuidado del ambiente, al evitar la contaminación y el deterioro urbano que generan las unidades abandonadas frente a las comisarías. Finalmente, anticipó que el plan continuará en los próximos días con una nueva etapa de compactación en el departamento San Lorenzo, en un predio ubicado en la intersección de la ruta nacional 34 y la A012.





