El Dr. Maccari advirtió que las temperaturas extremas son un factor de riesgo real para la salud y no deben subestimarse. Detallo algunos puntos claves para este verano.
Atención a los grupos de riesgo, se debe priorizar el cuidado de los «dos extremos de la vida»: los niños menores de 5 años y los adultos (especialmente mayores de 65). No basta con estar bajo techo. El médico destacó que un bebé puede deshidratarse incluso estando a la sombra si se encuentra expuesto a las altas temperaturas de las 2 de la tarde.
Consecuencias físicas, la falta de una hidratación adecuada y la exposición al sol en horarios críticos pueden derivar en dolores de cabeza intensos, problemas renales y en casos más graves detectados en niños, convulsiones por golpe de calor.
Más allá del clima, la circulación de virus y bacterias genera dudas en la población. El Dr. Maccari llevó tranquilidad respecto a la variante «K» del virus H3N2, explicando que no es una enfermedad nueva ni fabricada, sino una mutación genética de la conocida gripe A. Aunque el virus muta, la vacuna antigripal habitual ofrece una protección parcial que ayuda a que el cuadro sea leve.
Se recomienda la vacunación anual para reforzar las defensas, incluyendo la antigripal, la antineumocócica (para evitar que bacterias colonicen la vía aérea cuando los virus bajan las defensas) y la del virus sincicial respiratorio, según el caso. Ante cuadros de fiebre persistente por 48 horas y malestar general, el médico enfatizó que «esperar no es negocio». Es fundamental realizar una consulta para obtener un diagnóstico de certeza, ya que actualmente conviven cuadros de dengue, leptospirosis, micoplasma y tos convulsa.
Sugirió continuar con hábitos preventivos mantener el lavado de manos, toser sobre el codo y realizar el descacharreo en los patios para evitar el dengue siguen siendo las herramientas de prevención más efectivas.





